Ares de Parga deja Pumas UNAM

Vientos de cambio

Por: / noviembre 1, 2019

La noche que yo conocí a este tipo, ni siquiera me regresó el saludo y mucho menos me volteo a ver. Esas actitudes, hacen que yo hable mal de una persona. Aunque no soy tan delicado en ello, me parece una desatención total y si él tuviese tantita educación, no hubiera sido tan déspota conmigo en ese instante. Pero no hay que recordar los malos momentos; hoy es todo lo contrario.

Ares llegó a Pumas en el 2016. Un economista salido del ITAM, fue designado como el encargado de presidentar a los felinos de la UNAM. Antes ya había sido parte de la institución, pero nunca tuvo un puesto tan importante. Y poco le importó. Él se encargó de pensar solo en el dinero como tal y no en los títulos.

Considero oportuno el que Universidad Nacional ya no sea manejada por De Parga por las siguientes razones:

  1. A un equipo de primera división lo tiene que tomar un sujeto con carácter y amor al club. Además de que su reconocimiento local tiene que ser forzoso y debe tener una buena presencia a donde vaya.
  2. No se venden elementos porque sí. Los futbolistas necesitan crecer, no retroceder en su evolución. Muchas veces lo último que importa es a donde vayan, mientras se paguen grandes sumas de dinero por ellos; pero obvio está mal.
  3. La histórica mística que engloba a Pumas, se debe honrar. No ensuciar.
  4. Los aficionados también juegan y si no son escuchados, el delgado hilo que une a todos, se comienza a romper.
  5. Tomando en cuenta el peso de Pumas, como equipo, no merece burlas por una mala administración.

Quiero pensar que se vienen mejores ratos en el club. El octavo cielo aún no llega y para la hinchada, la espera empieza a inquietar. Día a día, torneo a torneo. El enigma aún no ha sido resuelto y equipos que ni en los sueños más horribles de nosotros se manifestaban ganando trofeos, ya se andan colando por ahí. El tiempo se agota y no se deben perder más chances para el progreso.

Bendito sea el día que Ares de Parga dejó de ser parte de Pumas de la UNAM. Recordémoslo siempre, todos nosotros que aguantamos tanta basura, jornada tras jornada, durante este ciclo. Aunque todavía le quedan dos meses, lo importante es que existan mejorías para el siguiente proyecto. Celebremos este acto para la posteridad, como el recordatorio de que aún podemos ser felices sin depender de alguien en especifico.

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