Reseña de Discos: Sepultura, Machine Messiah.

Por: / mayo 24, 2017

 

Escrito por: Liliana Avila Sánchez 
Sepultura, Machine Messiah.

Sepultura es la banda más importante en cuanto a los sonidos extremos que han salido del continente suramericano. Un inicio musical que tomó lugar en Brasil en el año 1984, especialmente explorando el Death e inslusive el Black Metal. La llegada de Andreas Kisser cuatro años después significó un cambio sonoro direccionado a elementos más melódicos y mucho más técnicos, consolidando un sonido Trash Metal que fue importante durante le década de 1990.

Una vez Max Cavalera abandonara la banda en 1997,  Derrick Green se haría cargo de la voz, un cambio que partiría la historia de la banda en dos partes. Desde ese momento el sonido de Sepultura viajó por características más asociadas al Groove y el Hardcore, manteniendo ciertos elementos característicos de su historia musical.

Machinie Messiah salió a la venta el 13 de enero de 2017 bajo el sello discográfico Nuclear Blast Records. Se trata de aun álbum que retoma los elementos más agresivos y rápidos de su discografía, conjugándolo con momentos de Groove y composiciones atmosféricas e inclusive progresivas. El ejemplo más claro es el inicio del álbum, con la canción que le da nombre al mismo; Machine Messiah nos deslumbra con arpegios lentos y una voz melódica, siniestra de Dereck Green en la primera porción de la canción. Una vez la canción alcanza su climax nos reencontramos con la agresividad en la voz y las guitarras estridentes. Un inicio interesante teniendo en cuenta el cuerpo que toma el resto del álbum.

Las energías del álbum suben inmediatamente con la primera cuota Trash Metal del álbum: la canción I am The Enemy. La batería direcciona el poderío intenso de la canción. Eloy Casagrande brillando en varias secciones de la canción; dándole vida esos breakdowns que han hecho parte de la marca registrada de Sepultura.

En la mitad del disco  encontramos los momentos musicales más interesantes del álbum. La producción musical de Jens Borgen, quien también ha trabajado con bandas como Opeth, repercutió en las composiciones que por momentos alcanzan niveles progresivos muy interesantes. Eso lo demuestra la canción instrumental Iceberg Dances. Andreas Kisser haciendo un gran trabajo.

Mi canción favorita del disco se llama Sworn Oath. De nuevo un intro lento y atmosférico que se transforma rápidamente en el riff más interesante y ambicioso del álbum y que muestra una cara por momentos épica y muy pesada. El sólo de guitarra más prodigioso del álbum también lo encontramos en Soworn Oath. Sepultura logró redondear este álbum con canciones como Vandals Nest. Otra caótica y rápida demostración de Trash Metal, posiblemente la canción más agresiva del disco.

Esta versión sonora de Sepultura 2017 dejó varias sorpresas. Por un lado una ambición en la composición que demuestra la capacidad de la banda de conservar ese espíritu musical extremo que los consolidó en el pasado, sin olvidar las influencias musicales que han caracterizado a la era Dereck Green desde 1997. Este álbum sienta un precedente para futuras producciones que alcancen el dinamismo y la calidad de todo lo que puede ofrecer Sepultura para la música extrema.

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