PENALES: HUMANIDAD ETERNA

Por: / diciembre 13, 2019

“Cuando empecé en Rosario Central
teníamos prohibido gritar un gol de penal,
porque un gol de penal lo hace cualquiera”
(César Luis Menotti)

No cabe duda que el futbol despierta emociones indescriptibles en todos aquéllos fieles masoquistas. Desde esos goles que se mitifican por técnica o porque entran agónicamente en el último segundo, hasta grandes atajadas salvadoras de partidos. Pero hay un momento en el que las manecillas del reloj parecieran detenerse, ése en que todo el estadio clama, implora y reza por el tino o falla del jugador que se prepara para intentar vencer desde los 11 pasos al cancerbero, que por su parte hará todo para terminar con las ilusiones del tan ansiado grito de gol, hasta ahogarlo por completo.

Entonces el jugador se prepara, de pronto, cuando coloca el balón en lunar blanco del área del portero, éste también camina al mismo tiempo que el cobrador para después devolver sus pasos, de tal manera que pareciera que los 7.32 metros de ancho por 2.44 de alto que mide su arco, comienzan a encogerse, efecto óptico que podría bloquear la mente de quien pretende perpetuar el fusilamiento.

Los penales pueden ser la acción que consagre a un jugador hasta el punto de convertirlo en leyenda, o en el fallo que lo siga como una sombra a pesar de todo lo conseguido en su carrera.

“En una situación de mucha presión, uno empieza a pensar dónde poner el pie con el que se patea, con qué parte patear, piensa con demasiado detalle. Una vez que se llega a eso es posible que el rendimiento se vea deteriorado. Conlleva a una parálisis por análisis“, explicó Mark William, PhD –doctor especializado en investigación– de Ciencias del Deporte de la Universidad John Moores de Inglaterra, en una entrevista concedida a la BBC News de Londres en el año 2012.

“Debido a la ansiedad, el cerebro de los pateadores olvida todo lo memorizado en años de entrenamiento. El futbolista no patea el penal con su memoria implícita, encargada de los movimientos involuntarios, sino con la memoria de procedimiento, la que ejecuta los movimientos voluntarios, es como si lo pateara por primera vez. Quien patea le teme al resultado, al fracaso en caso de no anotar el gol. La presión es más severa en el pateador que en el arquero, porque nadie espera que el arquero ataje”.

Pararse a unos pasos de la redonda y estar frente a frente del arquero no es cosa sencilla. Puede ser el jugador con mejor toque, sin embargo, si carece de decisión y seguridad, el resultado podría ser una catástrofe.

Muchos son los cobros penal que han sido errados, atajados o que han pegado en los postes, pero son puntuales aquellos que han sido decisivos y forman ya parte de la historia del balón.

A continuación presentaré un listado con esos penales que, por importancia, han trascendido a lo largo de los años. La posición que ocupan dentro de esta lista es con base a la cronología con que acontecieron.

  1. Arthur Antunes Coimbra Zico – Copa Mundial México 86´.

El recuerdo de Brasil alzándose como campeona en México 70´en el Estadio Azteca propició que la afición mexicana apoyara al equipo verdeamarelha, conjugándose con la eliminación en octavos de la selección anfitriona.

Fue el 21 de junio de 1986 cuando antes 65,000 aficionados el silbante rumano Ioan Ignadio dio inicio a uno de los juegos históricos de este deporte. El Estadio Jalisco fue el escenario que recibió el encuentro entre el conjunto brasileño y francés, esto por los cuartos de final.

El potente delantero Antônio de Oliveira Careca anotó al 17´ para los sudamericanos, por su parte, Michel Platini consiguió el ansiado empate para los galos al 45´. Para el segundo tiempo, la saga francesa se vio sorprendida al dejar frente a frente a Branco con el cancerbero francés Joël Bats, quien ya vencido en la salida, utilizó el recurso de la falta, por lo que el rumano marcó penal. Zico, quien en ese momento jugaba para el Clube de Regatas do Flamengo, era considerado uno de los mejores jugadores de la época –y hoy de la historia–, un mediapunta con técnica excelsa, y que seguía la tradición de un futbol brasileño que enamoraba a quien fuese. El apodado Pelé blanco portaba el dorsal número 10.

Zico

Foto: Zico Vía: Fox Sports

Parecía un gol seguro, para una figura de la talla internacional de su calibre, pero enfrente, Bats acrecentaría su figura. El brasileño tiró, rasa y hacia la izquierda viajó la redonda, fue detenida por el arquero de les blues. Después de esto el juego se fue al alargue, siguieron los penales. Zico, quien en tiempo regular había fallado su cobro desde la pena máxima no lo haría así en la serie. El marcador quedaría Francia (4) 1-1 (3) Brasil.

  1. Michel François Platini – Copa Mundial México 86´.

Francia llegaba a este certamen como la mejor cuarta selección en el orbe futbolístico, lugar que consiguió en España 82´, era el cuadro campeón europeo y, por si fuera poco, pisaba con fuerza el césped con una generación llena de talento de la mano de su capitán, el veterano Michel Platini. Se enfrentaba al Brasil de Careca, Zico y de Sócrates

El no ser favoritos, así como el intenso calor de Jalisco, Guadalajara mermaron las aspiraciones de los franceses por conquistar la victoria. Un juego intenso en que los brasileños colocaron la primer cifra en el marcador (17´), sin embargo y de los pies justamente de su capitán, los galos igualarían el mismo (45´).

La prórroga fue el camino inevitable hacia cobro de penales, instancia en la que Francia había caído frente a Alemania Federal en Sevilla, España cuatro años antes.

Platini penal

Foto: Platini penal Vía: Fifa

La tanda ya favorecía a los europeos, pues hasta ese momento de los cuatro penales cobrados por Brasil, solo acertaron en tres. Llegó el cuarto cobrador, turno de Platini, quien en esos años jugaba para la Juventus Football Club, con el cuadro de Turín venía de conquistar la Liga de Campeones (1985) y Copa Intercontinental (1986). Si el 10 francés marcaba significaba poner un paso a delante a su selección por la carrera rumbo a coronarse como campoenes del mundo, pero falló, simplemente el balón salió por encima del arco. Al final su selección superó a los sudamericanos, dejando un Francia (4) 1-1 (3) Brasil.

  1. Diego Armando Maradona – Copa Mundial Italia 90´.

Cuatro años atrás en México, Diego conquistó y convulsionó al mundo entero con tres proezas dignas de letras homéricas: la primera de ellas fue la mano de Dios, la segunda cuando marcó el gol del siglo, dicho sea de paso ambos ante la selección inglesa y, por último, alzarse con la Copa Mundial.

Ahora en Italia las cosas no pintaban tan bien. Clasificaron como mejor tercero de su grupo a octavos, además, Maradona se encontraba lesionado debido a un golpe en su tobillo izquierdo que recibió en el empate a 1-1 ante Rumania en la primer fase.

En la siguiente ronda los albicelestes se enfrentaron a Brasil, partido en el que vencieron por la mínima al scratch do ouro (Claudio Caniggia, 80´). El siguiente rival con el que se encontrarían sería Yugoslavia –hoy extinta, tras una guerra diversos estados nacieron, propiciando nuevas selecciones internacionales, su disolución corresponde de 1991 hasta 2006–.

Del encuentro en tiempo regular y de las prórrogas no hay mucho que decir. Fue un partido en que ambos equipos se nulificaron, el pelotazo y entradas fuertes protagonizaron cada minuto. Lo que dejó como saldo cinco tarjetas amarillas –cuatro para argentinos y una para yugoslavos–, y una roja directa al 31´ para el mediocampista balcánico Refik Sabanadzovic.

Cobros penales sería el título de este capítulo para ese encuentro. Los sudamericanos llevaban la delantera, 2-1, ya que los europeos erraron el primero, tocaba el turno para el Diego. Sí, el mismo que ostentaba el título como mejor jugador del mundo, y que estaba jugando prácticamente en casa, donde meses atrás se había consagrado campeón de la Serie A y de la Supercopa Italia con su amado Società Sportiva Calcio Napoli.

Maradona Mundial 90´

Foto: Maradona 90´vÍA: Wikipedia

Maradona colocó el balón en el ombligo del área chica, 10 pasos fueron los que recorrió atrás del balón, y en cuanto escucho el silbato bastaron cuatro pasos a galope para que esa zurda única tocara la redonda, la cual salió suave y prácticamente al centro del arco. El cancerbero Tomislav Ivkovic recostó ligeramente a su costado derecho y se hizo con ella. Para fortuna del 10 argentino, su guardameta Sergio Goycochea sería más grande que la portería y conseguiría atajar dos penales a los balcánicos. El encuentro terminó 3-2 en favor de Argentina.

El desenlace para los albicelestes en esta Copa Mundial fue caer derrotados ante Alemania Occidental –que para el Mundial del 94´ya jugaría unificada–, por un marcador de 1-0, justamente por la vía penal, el cual sería conseguido por Andreas Brehme al 85´.

  1. Roberto Baggio – Copa Mundial Estados Unidos 94´.

Hubo muchas sorpresas en este Mundial, comenzando por el que la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA, por sus siglas en francés), eligiera como anfitrión a un país que hasta ese momento no gozaba de tradición futbolística. Noticia también fue el delantero camerunés Roger Milla, que con 42 años y 39 días se convirtió en el jugador más longevo en marcar en la competencia internacional, logrando tal proeza ante Rusia.

Lo siguiente tuvo como protagonista a Maradona.  La albiceleste ganó a Nigeria por 2-1 pero perdió a su estrella, a su capitán. Diego, que había marcado ante Grecia en el primer partido, fue seleccionado por la FIFA para realizar el control antidopaje ante Nigeria y dio positivo por: efedrina; norefedrina; seudoefedrina; norseudoefedrina y metaefedrina, cinco sustancias que el máximo organismo del futbol mundial tiene considerados como estimulantes ilegales. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA), por medio de su presidente Julio Humberto Grondona, decidió expulsar a Maradona de la selección argentina por miedo a que la FIFA les echara del Mundial por el escándalo.

Después de lo ya mencionado, nos encontramos con un Brasil que llegaba a la final del certamen después de cinco victorias y un empate. Figuras como: Romário da Souza Faria, Carlos Caetano Bledorn Verri Dunga, Branco, entre otros, componían un equipo plagado de estrellas consolidadas y futuras promesas, como el caso de un tal Ronaldo Luís Nazário de Lima de tan sólo 18 años de edad. Por su parte, Italia también aspiraba a conseguir su cuarto título como campeones mundiales. Los europeos llegaron a la instancia final tras cuatro victorias, un empate y una derrota; entre sus filas se encontraban jugadores ya probados como: Giagluca Pagliuca, Franco Baresi, Antonio Conte, a los que se sumaban Paolo Maldini y Roberto Baggio, jóvenes pero ya con gran experiencia.

El partido se disputó el 17 de julio de 1994, en el Estadio Rose Bowl de Los Ángeles, Estados Unidos. Un encuentro en el cual los italianos demostraron porque se les consideraba una de las selecciones con mayor fortaleza defensiva, los brasileños intentaron sin éxito alguno batir el arco itálico. Los tiempos extra fueron un camino que inevitablemente llevaría a los tiros desde el machón penal. Sería la primera vez en toda la historia de la Copa Mundial en que se definiría al campeón mediante esta vía.

Brasil vs Italia 94´

Foto: Brasil vs Italia Vía: vavel.com

Los dos primeros cobros por ambas selecciones fueron errados. El marcador ya se encontraba 2-2, llegó el turno para los europeos, volvieron a fallar, Brasil no lo hizo: 3-2. El seguir en la lucha por el campeonato dependía de Baggio.

En ese momento, Roberto no sólo era considerado uno de los mejores creativos de Italia, sino del mundo. Recientemente la Juventus se había hecho de sus servicios. Un toque excelso, visón de campo y construcción de juego eran algunas de las características de este jugador que, por supuesto, portaba la 10.

Después de haber dejado el balón, su andar fue semilento e inseguro, y con la diestra le pegó a la caprichosa, demasiado abajo. Ésta se elevó en demasía y salió por encima del travesaño del lado derecho del arco, el arquero Claudio Taffarel ni siquiera adivinó la trayectoria del disparo, pero esto no importó, Brasil se convirtió en campeón del mundo.

Roberto Baggio después de cobrar un penal

Foto: Roberto Baggio y Taffarel Vía: vavel.com

Y es así como un solo golpe puede abatir de muchas maneras a dos jugadores que se encuentran frente a frente. De los dos, habrá uno que salga victorioso. Ya sea que la redonda se niegue a entrar al arco y con violencia las esperanzas choquen contra el poste, o bien, las manos del arquero le impidan hallar destino, otras tantas, la red le acariciará. Cualquiera que sea su destino, uno de los hombres se eternizará con una victoria fugaz.

 

Comentarios