HEGEMONÍA BÁVARA

Por: / noviembre 7, 2017

Alemania siempre ha sido potencia. Indiscutiblemente, es una nación poderosa. La cual, sustenta cualidades que la hacen merecedora de respeto por parte del mundo entero. En el fútbol, históricamente, se coloca entre los primeros cuatro países que compiten por la Copa del Mundo; sus cuatro estrellas arriba del escudo, son muestra del trabajo duro y la genialidad para conquistar. Se muestra poderosa desde la indumentaria, hasta la lista de convocados que arroja en cada duelo.

Su liga, la Bundesliga, es una de las cinco mejores en Europa. Quizá no sea seguida por mucha audiencia televisiva, pero es la liga con mayor asistencia promedio en todo el globo (43,502 espectadores por duelo). Mantiene su base cada club, son pocas las verdaderas “bombas” que se llegan a fichar por temporada. Está llena de equipos competitivos, pero de entre todos, hay uno que sabe imponerse y lo ha demostrado en nuestra época contemporánea, se llama: Bayern Múnich.

Este conjunto es el gigante alemán, ha dominado en las últimas 5 campañas de manera consecutiva. Es el más ganador de la copa de su país (18 títulos). Además, posee: cinco títulos de Europa ( 1974, 1975, 1976, 2001 y 2013), dos copas Intercontinentales (1976 y 2001), un Mundial de clubes (2013), una Supercopa de Europa (2013), una Europa League (1996) y una Recopa de Europa (1967). Impecable palmarés.

El pasado sábado, se midió al Borussia Dortmund en el Signal Induna Park. Llegaban con una racha positiva, después del flojo arranque en las primeras jornadas. Estaba en juego la posición número uno de la tabla. Mostrando un modesto once inicial, golpeó tres goles por uno a su rival. Los tantos estuvieron a cargo de Arjen Robben y de Robert Lewandowski que se despachó un doblete. Marc Bartra descontó en los minutos finales del encuentro, que sin lugar a dudas, dominó rotundamente el München. La zaga defensiva fue brillante, los dos centrales (Süle y Hümmels) fueron una auténtica muralla, limpiaban los contraataques y proyectaban el juego por las bandas. El medio campo flotaba y permitía más aproximaciones. Las faltas redundaron en los noventa minutos. Y la delantera, bueno; “Lewangoalwski” es amo y señor del goleo individual (12 goles en 11 partidos). Hubo momentos de marea amarilla que no pudieron concretarse y eso lo aprovechó la visita.

Finalizó el encuentro y se desprendieron del resto. Obtuvieron una victoria clave, antes del parón invernal. Y es qué el Bayern Múnich gana sus partidos importantes por la mentalidad ganadora implementada a toda la plantilla. Una mentalidad que se refleja en su lema: “Mia San Mia”. Frase que del alemán al español se traduce cómo: “Nosotros somos nosotros”.

Hoy, se encuentra primero de la clasificación (26 puntos) y mantiene su paso, tanto en la UEFA Champions League, cómo en la Pokal. El regreso de Jupp Heynckes a la dirección técnica, le ha sentado de maravilla. Parece ser, que caminan directo al título, de nuevo. Y eso que falta un mar de torneo. Llevo 10 años viendo jugar a esta máquina alemana y sí, hay equipos de otros países que le pueden competir en las rondas finales de algunos torneos y dejarlos eliminados; pero la realidad es que en su liga, no hay quién le haga sombra.

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