El Rey León

Por: / diciembre 17, 2020

No hubo un mejor equipo en el Guardianes 2020 que el Club León. Y más allá de reflejarlo en la final del torneo, habría que recordar lo sucedido hace unos meses, cuando los Tigres le ganaron en su casa a ‘La Fiera’ y dije: “León pudo hacer esto más sencillo”.

 

Hacer que la colectividad funcione, es un trabajo diario, que a la vez dura mucho tiempo. Desde la llegada de Ignacio Ambriz a este club, hemos visto los frutos de su gran labor como director técnico; en cada juego del León, mínimo, en los últimos cuarto semestres. Y sin duda, el futbol dio justicia, porque sería imposible haber dejado a estos ‘panzas verdes’ sin su octavo título, otra vez.

 

‘Chapo’ Montes siempre orquestó las óperas que su equipo interpretaba sobre el terreno de juego. Como mariscal de campo, no soltó la media cancha en ningún momento y la genialidad de jugadas que dibuja en su mente, siempre las imprimió cuando toca la pelota con tal peculiar sutileza.

 

Nacho González se fue como campeón; así como la mayoría de los futbolistas que se retiran lo quisieran haber hecho en su momento. Este hombre no necesitaba decir públicamente que amaba al León, para que nosotros lo supiéramos. Simplemente se veía en cada corte que hacía y en su ímpetu por ser la muralla que todos conocimos. Desde el ascenso, hasta conquistar la liga de nuestro fútbol en tres ocasiones, incluyendo el bicampeonato leonés. Intérprete de época.

 

La octava llegó para los guanajuatenses y no podemos reprocharles nada. Superlíderes, individualidades notorias, buena dirección técnica, planteamiento táctico impecable, fantasías en el césped y corazón; este club lo tuvo todo. Nadie sobró; todos manifestaron su garra y entrega, desde Rodolfo Cota como el gran cancerbero que impedía goles, hasta Emmanuel Gigliotti que fue duda cuando llegó, pero que terminó por marcar doblete en la final del futbol mexicano.

 

Desilusión universitaria. Pumas empezó con más de tres problemas antes de jugar la primera jornada del Guardianes 2020 y al final, lograron ser los subcampeones del certamen. Con un proyecto discreto del profe Andrés Lillini, comenzaron a hilar triunfos y para reflejo de su gran trabajo: solo hubo un equipo que pudo ganarles en el semestre y ese, fue el León.

 

Otro torneo futbolístico en nuestro hermoso país ha llegado a su fin. En un año que quisiéramos olvidar todos, pero que a la vez nos dio más fuerzas para seguir día con día. Mis felicitaciones plenas para el Club León que se ha metido como el quinto equipo con más títulos en México. No puedo odiarlos por habernos ganado, simplemente yo sé que la justicia existe y por eso hay un nuevo rey.

 

Para mis colegas pumas: levanten el rostro, fue un grandísimo torneo. Queda la ‘espinita’ de que pudimos haberlo conseguido; pero vaya, por algo suceden estas cosas. La metamorfosis del futbol muchas veces es cero comprensible, pero de algo estoy muy seguro: algún día nos va a tocar y de verdad espero que sea pronto.

 

Lo prometo, llegará y ojalá tengamos vida para poder verlo.

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