El matrimonio Underwood de House of Cards

Por: / abril 14, 2016

LINTERNA INFORMATIVA/Luis David Aveiro 

La serie política creada por el dramaturgo Beau Willimon sobrepasa los límites que el hombre hace por llegar al poder, la ambición de los personajes es demasiado que rompen  las reglas de la moral y la ética para conseguir sus objetivos. El deseo de reconocimiento y de aprobación en el país más poderoso del mundo así como el control y el poder  sobre los demás son los temas que maneja House of Cards.

Frank y Claire Underwood  son una pareja utilitaria. Su unión trasciende la conocida idea del matrimonio de largo recorrido como mal menor o derrota largamente asumida y plácidamente aceptada. Los Underwood se parasitan. Se quieren porque están solos en el mundo,  los padres de Francis murieron relativamente jóvenes, mientras que Claire sólo tiene a su madre que la crítica por su matrimonio y por dejarla sola.

Han pasado casi treinta años juntos y todavia se necesitan auque no dependen uno del otro para llegar a sus objetivos; pero la unión responde sobre todo a unos fines. El poder social y político de Washington es una compleja tela, un bordado, que juntos tejen con sombría dedicación y escalofriante convencimiento.

El amor que la pareja siente es real pero a la  vez hipócrita,  en ocasiones  cada uno se ve atraído por una persona del mismo o diferente sexo que los lleva a la infedelidad. La mayoría de los matrimonios consideran la infidelidad como el colmo de la deslealtad, una conducta inaceptable, que puede conducir a un daño permanente que justifica el divorcio.

Sin embargo, el matrimonio Underwood  es la excepción al caso, ellos tienen un acuerdo mutua libertad  para que su vida no sea aburrida, su relación se acerca mucho más a la igualdad, complicidad y amistad que docenas de relaciones planteadas por la sociedad.

 

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Desde la primera temporada se definió su matrimonio como un acuerdo sin dramas, sin promesas y también sin romance. El eje central que mueve a la pareja no es el amor, sino el poder que desean llegar a ejercer. “Claire, si todo lo que quieres es felicidad, di que no”, dijo Frank, “no te voy a dar un par de hijos y contar los días hasta que nos retiremos. Te prometo libertad de eso. Te prometo que nunca estarás aburrida”.

Con ese tipo de relación, la infidelidad puede ser sólo una de tantas modalidades del matrimonio, existen personas que están de acuerdo ya sea en cambios de parejas sexuales o en aceptar el idilio del cónyuge con otra persona.

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