El ídolo del puerto

Por: / noviembre 25, 2020

Manta, Ecuador. Una ciudad fundada sobre la costa del Océano Pacífico, vio nacer hace 31 años, a un equipo que sus fundadores llamarían como uno de sus animales más enigmáticos. El Delfín Sporting Club nadó por la serie B del futbol ecuatoriano para después adentrarse al mar abierto de la primera división. Hace unas semanas concretaron una hazaña inolvidable en Paraguay, con ello, escribieron otro capítulo sumamente emotivo en el libro de su historia.

 

No miento cuando digo que me dio mucha ternura escuchar el nombre de este equipo, hace un año, cuando saliera campeón de Ecuador. Sabía de clubes de futbol llamados como un animal; pero ninguno igual a este. Tomando en cuenta el peso que tienen: Emelec, U de Quito y Barcelona; no hubiese esperado ver que el Delfín dejara un momento tan romántico en el futbol mundial, al ser campeón de su país por primera vez en su historia. Pero sucedió.

 

Que un equipo de menor calibre se coronase, ya cuenta como noticia inmediata y todos lo sabemos. Ese tipo de proezas son las que me hacen sonreír y las mismas que aumentan mi fe sobre la pureza y amor que existen escondidos dentro del buen futbol. Sentimiento qué, se incrementó, al ver los cruces de octavos de final de la Copa Libertadores.

 

El Delfín por ser campeón de Ecuador, se metió directo a la fase de grupos del torneo más importante de clubes en América Latina. Compartiendo sector con el Olimpia, Santos y Defensa Justicia. En la última jornada Olimpia y Delfín se disputaban el pase a los octavos de final y el escenario estaba en contra del pequeño club ecuatoriano: tenían que ir a jugar de visita. Pero el romanticismo se hizo presente: fueron a ganar a Paraguay, para meterse por primera vez en la historia, entre los mejores 16 equipos del continente.

 

Palmeiras será su rival. El histórico club brasileño, es el encargado de enfrentar al campeón de Ecuador. Con la motivación plena de haber avanzado, no dudo que el Delfín, haga una batalla digna de Libertadores. Realmente no esperaría un resultado positivo para ellos, pero todo puede suceder. Pase lo que pase; este equipo, ya tiene un lugar asegurado entre las hazañas más bonitas del futbol sudamericano.

 

Delfín, eterno ya, tendrá los ojos del continente hoy, cuando reciba al Palmeiras en Manta. Más allá del resultado, hay que reconocerle, el logro que consiguió al llegar hasta esta instancia. Y por qué no creer, que puede sorprendernos más, como aquel Once Caldas que salió campeón en el lejano 2004.

 

Otro capítulo lindísimo, que no trascendió tanto, se hizo presente en el futbol sudamericano. A mí y solamente a mí: estas historias y esos momentos son los que me encantan. Lo único que pido; es que ese Delfín siga nadando por mares inhóspitos, donde solo los mejores viajeros, salen victoriosos.

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