El año que quisiéramos borrar

Por: / enero 5, 2021

Qué difícil fue el 2020, ¿no crees?

 

Yo jamás hubiera esperado vivir algo tan grande como esto. La pandemia mundial se logró colar a ese podio del terror en donde, a mi consideración, solo estaban ocupando un lugar la extinción y alguna guerra, como posible escenario catastrófico que pudiera ocurrir.

 

Muchos hacen la analogía con que el año pasado fue una serie y que esa misma, llegó a su fin; pero realmente hay que ser objetivos y plantearnos la realidad. Pues aún con la vacuna ya en camino, nada nos asegura una estancia completa en este mundo. Y si el capítulo final llegó: recuerda que siempre hay otra temporada más. Porque de haber sido la final, creo que no seguiría escribiendo esto.

 

Anímicamente, en este largo proceso, estuve lleno de vaivenes que me hacían pensar lo mejor y peor de mí. La monotonía casi acaba con mi paciencia, pero descubrí una forma de conectarme conmigo y así fue como sobreviví. Extrañé tanto el futbol y voy a extrañar mucho más el no poder ir -hasta nuevo aviso- al estadio.

 

Espero que atrasarnos en los eventos importantes no sea factor para que estos pierdan su esencia y de igual forma, podamos disfrutarlos como en el pasado. Quitando la Eurocopa y Copa América, los Juegos Olímpicos también me llenan de emoción, pero presiento que terminarán por recorrer sus fechas una vez más. De cualquier forma, espero que Bélgica y Uruguay tengan justicia en su juego colectivo y se coronen en sus respectivos certámenes.

 

El futbol local, tendrá también grandes partidos, pues los banquillos ya empezaron a tomar forma. La llegada de Solari y Aguirre, le hacen bien al balompié mexicano más allá de los nombres y las rivalidades. Espero ver otros dos grandes torneos en general y si por ahí Pumas vuelve a sorprender, me haría de nuevo muy feliz, en verdad.

 

Llega un momento en donde recibir el nuevo año ya no te llena como antes, pero eso es parte de crecer. No extrañas tu vida, extrañas la rutina antes de la pandemia. No te mientas. Yo también sé que tenías sueños que realizar en estos terribles meses. A todos nos pegó directo, pero sigues aquí y al final del día, eso sí importa. No te falta nada; así que no te quejes. Porque en el contexto actual, es tristísimo que una película animada te venga a dar motivos para vivir al máximo, cuando el motivo principal está ahí, cada que te ves al espejo por las mañanas.

 

Ha llegado por fin enero. No tenemos ni la más remota idea de lo que sucederá, pero espero sea mejor que el ciclo anterior. Futbol; sálvanos como siempre y nunca dejes de hacerlo. Si puedo darle las gracias a algo por mantenerme aquí, es a ti, querida pelota; tú nunca me harás falta y sabes que te soy fiel. Lo seré hasta la muerte.

 

Para este nuevo año, te deseo lo mejor a ti, que siempre me lees o que por azar del destino hoy estás pronunciando estas palabras en tu cabeza. Que el veinte veintiuno sea más de lo que pedimos y que nuestros deseos se cumplan de una vez. Bendiciones por siempre y no olvides que todo pasa por algo.

 

Maldito 2020, ya te empezamos a olvidar…

Comentarios