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BALÓN DE ORO: NO ES UN NOMBRE, SON ONCE

Por: / diciembre 4, 2019

“No se llega a ser el mejor futbolista del
mundo en un deporte de conjunto sin
la complicidad de los demás”
(Juan Villoro).

Este 2 de diciembre, el Teatro Chatelet de París, Francia, fue la sede que presenció el 6º Balón de Oro de Lionel Messi, con esto el rosarino —es hasta hoy— el máximo ganador de tal distinción (09, 10, 11, 12, 16, 19). Lio se impuso (por 686 votos) en la terna que compartió con el holandés Virgil van Dijk (679) y con el lusitano Cristiano Ronaldo (478).

Messi y su 6o Balón de Oro

Foto: Lionel Messi en la gala del Ballon d’OR Vía: marca.com

A propósito de esto, es que puntualizaré en algunos factores acerca de este premio. Y es que se galardona a un solo jugador, reconociéndole como el mejor del mundo, cuando es claro, que el futbol es un deporte de conjunto, en el cual, cada derrota y cada victoria va más allá de un chispazo de genialidad o falla por parte de algún futbolista. Sí, el balompié es un compuesto de individuos que integran un equipo, quienes buscan un bien común: ganar. Todos resultan importantes por cada labor que realizan dentro del césped.

Para poder comprender en mayor medida mi pensar, es necesario el saber cuándo y porqué nace este premio, además de un conteo estadístico que resulta de gran ayuda para ejemplificar el cómo el futbol, lastimosamente, pareciera —desde hace tiempo ya— que solamente se reconoce el gol. Que si bien es la máxima conquista y recompensa, éste se respalda en un cúmulo de estrategias y posiciones que permiten llegar a tal éxtasis.

¿Qué es el Balón de Oro?

Pues bien, este galardón nació en 1956, y fue creado por el entonces Director de la revista francesa especializada France Football, Gabriel Hanot, quien también fue precursor de la Copa de Campeones de Europa —hoy UEFA Champions League—. Al crear este trofeo, el galo Hanot, pretendía condecorar a aquel futbolista que lograse hazañas tanto a nivel colectivo como individual. Así que priorizaba una dualidad entre títulos, pero, además, que ese jugador marcara una diferencia tangible, a tal punto que hiciera del balón una extensión de sí mismo.

Desde 1956 hasta 1994, dicho trofeo podía ser otorgado exclusivamente a jugadores que contaran con alguna nacionalidad europea, siendo el primer ganador el inglés Stanley Matthews, extremo por derecha que en ese año jugaba para el Blackpool Football Club. De tal manera que, penosamente se excluyó por mucho tiempo a grandes jugadores, tan solo por pertenecer a otros continentes. Pero esto cambio en 1995, año en que se suprimió dicha condición, dejando puerta abierta a la condecoración para cualquier nacionalidad. Y fue precisamente durante ese periodo cuando el liberiano y delantero del AC Milán, George Weah, fue elegido como el mejor jugador del mundo. Ante esto, es importante aclarar que en 1987 y 1959 el argentino Alfredo Di Stéfano logró tal distinción, aunque ya nacionalizado como español, lo mismo ocurriría con el argentino Omar Sivori en 1961, que en ese entonces ya contaba con la nacionalidad italiana.

Stanley Matthews y su Balón de Oro

Foto: Gabriel Hanot entregando el primer Balón de Oro al inglés Stanley Matthews Vía: abcblogs.abc.e

El Balón de Oro otorgado por la revista France Football fue entregado por última vez en el año 2009 a Lionel Messi, esto debido a que dicho laurel se fusionó con el que otorgaba la FIFA (Fédération Internationale de Football Association, por sus siglas en francés), llamado FIFA World Player, y que fue instaurado en 1991. De esta alianza, es que en el año 2010 veía por vez primera la luz el FIFA Ballon d’Or, y quién más, sino Messi se convirtió en el primer jugador en recibirlo. Aunque esto volvió a cambiar para el año 2016, el Balón de oro se mantuvo por parte de la editorial francesa, mientras que el máximo organismo del futbol reinventaría su FIFA World Player en lo que hoy conocemos como el premio The Best.

¿Cómo y quién elige en este nuevo formato?

Al inicio de la invención del Balón de oro, el jurado que elegía al ganador de tal trofeo se encontraba compuesto por 53 periodistas especializados, todos europeos. De una lista previamente realizada en la redacción de France Football, escogían a sus cinco futbolistas europeos preferidos, el futbolista que encabezaba la lista recibía cinco puntos, mientras que el segundo cuatro, y así sucesivamente.

En el año 2007, se amplió el número de periodistas que podían votar. Hasta ese momento el premio era designado por 53 periodistas europeos procedentes de cada uno de los países afiliados a la UEFA (Union des Associations Européennes de Football, por sus siglas en francés), pero se añadieron otros 43 no europeos procedentes de países cuyas selecciones nacionales habían disputado al menos una fase final de un Mundial. Es decir, se sumaron un total de 96 periodistas especializados.

Hoy día, no han cambiado tanto las cosas. France Football organiza una lista de 30 jugadores y una de 20 jugadoras —desde el año 2018 se comenzó a entregar el premio a futbolistas de esta rama, la noruega Ada Hegerberg fue la primera en recibirlo—. ¿Cómo realizan esta lista? Es completamente decisión de la editorial los nombres que ahí aparecen, y que su a juicio obtuvieron distinciones tanto a nivel individual como colectivo. De ahí en adelante, son 211 periodistas especializados (uno por cada país afiliado a la FIFA), quienes se encargan de repartir sus votos a solo 5 jugadores, quienes respectivamente reciben 6, 4, 3, 2 y 1 punto.

Hay tres criterios para otorgar el laurel, los cuales vienen descritos en el artículo 9 del reglamento del Ballon d’Or: “1. Actuaciones individuales y colectivas (ganadores) durante el año; 2. Clase del jugador (talento y juego limpio); 3. La carrera del jugador”.

Los goles importan, lo demás sale sobrando

Hace ya 63 años de la entrega del Balón de Oro, en los cuales –y por fortuna– ha sufrido cambios, mismos que pretenden hacer de este un premio más llamativo para aquéllos que disfrutamos del balompié. Sin embargo, hay algo que no ha cambiado del todo, y es que a lo largo de su historia la organización de esta distinción se ha caracterizado por premiar a jugadores con posiciones ofensivas, relegando a quienes se encuentran de media cancha para atrás.

Solamente un portero ha sido capaz de poder convencer a los periodistas especializados para ganar los votos y por ende hacerse con dicho trofeo. Así es, la araña negra, Lev Ivánovich Yashin, consiguió tal hazaña en la edición de 1963. El cancerbero nacido en la extinta Unión Soviética —actual Rusia— compitió en ese entonces contra el italiano Gianni Rivera (AC Milán) y el inglés Jimmy Graves (Tottenham Hotspur). Dino Zoff (Juventus FC), trató de emular la gloria conseguida por Yashin, pues en 1973 el arquero italiano se quedó a un paso, pues el holandés Johan Cruyff (FC Barcelona) consiguió el laurel, dejando tras de sí a Cruyff y al alemán Gerd Müller (Bayern de Múnich). En el año 2002, Oliver Kahn (Bayern de Múnich) hizo lo propio, pero quedó tercero, el teutón sucumbió ante Ronaldo (Real Madrid CF), quien quedó primero y Roberto Carlos (Real Madrid CF) como segundo del podio. Por último, y hasta entonces, Manuel Neuer en la edición 2014 tuvo la posibilidad de convertirse en el segundo arquero en conseguir el título como el mejor jugador del mundo, sin embargo, en la terna se encontró con Cristiano Ronaldo (Real Madrid CF), el lusitano no solamente consiguió el tercer trofeo en su palmarés, sino que además lo hizo frente a Lionel Messi (FC Barcelona), quien quedó relegado al segundo lugar.

Lev Yashin con su Balón de Oro

Foto: Lev Yashin con su Balón de Oro Vía: pinterest.cl

En cuanto a los defensas la historia y estadísticas han sido más entusiastas, pues dos jugadores han logrado conquistar el trofeo. El alemán Franz Beckenbauer (Bayern de Múnich) lo logró en dos ocasiones, la primera en 1972 y la última en 1976. Por último, Fabio Cannavaro (Juventus FC) se alzó con el reconocimiento en el año 2006.

De tal manera que de 64 ocasiones en que se ha entregado el premio, tan solo un portero y dos defensas lo han recibido. Lo demás se encuentra repartido entre mediocampistas y delanteros. Tomando en cuenta que hubo jugadores que repitieron la condecoración.

No se trata que forzosamente una posición de mitad de cancha hacia atrás deba ser premiada, pero resulta ilógico que a un jugador se le pueda reconocer como “el mejor del año” a nivel mundial, cuando el futbol, por naturaleza y esencia es un deporte en equipo. Lo idóneo es que el Balón de Oro deje se representar a tan solo un individuo, pues es obvio que quien sea que lo gane no cumple las funciones y roles en el césped que sus demás compañeros. El entregar una presea por posición sería lo ideal; “Mejor Portero”, “Mejor Defensa”, “Mejor medio”, y “Mejor Delantero”, tan sencillo como cuando la FIFA o la France Football otorgan su «XI Mundial». Sí, ese momento en que reconoce a los 11 mejores futbolistas del año.

Pero tal parece que lo único que importa son los goles, que claro, resultan de gran importancia para la definición de un partido, de un título, de un Mundial, y que en ocasiones se logran a partir de pinceladas y genialidades o errores que causan conmoción en los espectadores y amantes de este deporte, pero no debiera pasar desapercibido que se llega a ese desborde de pasión gracias a una maquinaria llamada equipo, quienes portan y visten el mismo uniforme, que defienden los mismo colores. El conjunto siempre será más importante que un solo nombre, que un jugador.

El milagro de Berna

Foto: El milagro de Berna Vía: https://www.marca.com/

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