Adiós para siempre

Por: / mayo 27, 2020

Alguna vez escuché a una persona decir que si un joven inglés te quería apantallar por los montones de equipos que han existido en su liga, tú en ese momento puedes interrumpirlo y decirle: “permíteme, te hablaré del fútbol mexicano”.

 

Monarcas más que un club, era un hogar para muchos. Morelia como ciudad y sus habitantes representaban la festividad total, cuando el fútbol llegaba al Estadio Morelos cada nueva jornada. No importaba que el equipo perdiera y que la mayoría del tiempo estuviera metido en la media tabla: una gran parte de Michoacán se sentía orgullosa.

 

Pablo Guede debe estar en el top 3 de los mejores directores técnicos que tuvo este equipo en su historia. No cosechó ningún título; pero les plantó una ideología envidiable a los futbolistas. En el terreno -la última generación- danzaban como si del ballet se tratara. Sus movimientos y entendimiento con la pelota me llenaron completamente el ojo. Y no está demás recordar que se quedaron a un solo gol de jugar otra final más del fútbol mexicano.

 

¿Por qué dije última generación? Bueno, hoy Monarcas Morelia dejó de existir. Compraron la plaza (aún no sé quién está atrás del nuevo club) para llevarla a Sinaloa y convertirla muy probablemente en el Mazatlán FC. Otro equipo más que llegó a su fin. Lobos BUAP, Veracruz y ahora Monarcas. Tres plazas extintas en menos de dos años.

 

Pese a ello; me preocupa más lo que Enrique Bonilla quiere hacer para ampliar la Liga MX a 22 equipos y darle otro rumbo a la competición. La metamorfosis del fútbol mexicano lleva décadas mostrando retraso y no avances. No creo que sea el momento adecuado para innovar, pero también no sé sí quieran innovar. Los intereses administrativos cambian por algo más simple de lo que debatimos.

 

Dos pérdidas significativas en menos de siete días. Lo de Guede pasa a segundo plano y fue más un capricho económico que otra cosa. Lo del club sí duele y mucho. No tanto por el símbolo de tradición, sino por la afición. El fútbol se juega con afición y lamentablemente a la gente de Morelia le quitaron su mayor motor para seguir con la pasión. Lloran los hinchas y lo lamentamos nosotros.

 

Gracias Monarcas, porque cada vez que te metiste a liguilla, regalaste exhibiciones dignas de un equipo que aspira para ser campeón. Hoy te recordamos más que nunca y te prometemos que jamás dejarás de estar en nuestra mente, por lo menos para los que amamos el buen fútbol. El amarillo y rojo jamás dejarán de ser pintados en las fachadas de las casas en Morelia; eso sí es una realidad.

 

El fútbol y los que están detrás del negocio, decidieron matar a uno de los clubes que más conjuntaba con su hinchada. Hoy; pierde la Liga MX. Hoy, Morelia está de luto…

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