Acceso permitido

Por: / octubre 19, 2019

La revolución de 1979, quedó marcada con letras rojas, en la historia de la República Islámica. La privación de los derechos hacia las mujeres, no quedó escrita en un acta, sin embargo; el propio estado decidió tomar medidas irreprochables en este asunto. Desde la vestimenta femenina, hasta los actos que ellas pudieran realizar. El problema con la equidad de genero, arrojó un desprendimiento total del sexo femenino en la asistencia a los inmuebles, hasta hace poco.

El fútbol de miedo oriente es raro. La jerarquía se ha mantenido durante vario tiempo con países que siempre representan al continente asiático en el mundial. Irán, es uno de esos casos, que no tiene mayor inconveniente para llegar a la máxima justa futbolística cada cuatro años. Y es uno de los países: que no aceptaba a las féminas en los estadios de fútbol.

Realmente la noticia de que le permitieran el acceso a las mujeres a un partido oficial de clasificación, me hizo el día. El Estadio Azadi pasó a la historia, cuando 4600 aficionadas compraron boletos y entraron a ver un juego de clasificatoria mundialista. Hoy en día, las mujeres ya son un poco -desgraciadamente solo un poco- más libres allá.

Un 14-0 pudo acaparar las portadas de los periódicos, pero globalmente, la entrada libre fue motor de los encabezados. Ni más, ni menos. Un tema delicado que muchos han escrito y criticado, pero que pocos aplauden. Una asquerosa realidad, que ahora fue erradicada e iluminada con sonrisas iraníes.

La pelota siempre será generosa. El fútbol se alegra una vez más y el mundo se lo reconoce. Aquellas valientes que adquirieron una entrada y gritaron gol en catorce oportunidades, son las verdaderas figuras de esta semana. Con todo y el miedo, con la problemática actual encima, con el hambre de alzar la voz y con las manos en el aire: las mujeres volvieron a ganar.

Esto es fantástico y no hay más. Simplemente espero volver a ver fotografías como la que sirvió para dar apoyo visual a estas palabras que un servidor siempre tarda en decir. Me quita el sueño no poder redactar algo que trascienda, lástima que soy infravalorado. De lo contrario, todo sería mediáticamente viralizado.

En una era machista, donde las mentes no piensan de manera empática, quiero que todos lean esto: en el fútbol las mujeres también juegan, entiéndalo.

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