VIKINGOS INALCANZABLES

Por: / octubre 11, 2017

En el año 874, Ingólfur Arnarson ordenó a dos de sus esclavos soltar los postes de su sillón de caudillo y desembarcó en tierra nunca antes descubierta. Les dijo que los buscaran bien, pues ahora ese pedazo le pertenecía y lo iba a reclamar. Tres años después hallaron los postes y allí, en ese lugar donde estaban; fundaron Reikiavik. Islandia sería el nombre que le pondrían a ese terreno recién conquistado, según relatan los escritos en las páginas del Landnámbók (El libro de asentamiento).

El futbol, es el único deporte que se practica en todo el mundo. Puedes ir al lugar más lejano de este planeta y te sorprenderá encontrar un balón y a más de dos personas jugando. En este país nórdico, es ni más ni menos que el deporte favorito del pueblo, el más popular. Por décadas estaban a un lado en el mapa de la élite europea, pero todo esfuerzo tiene su recompensa.

Sorprendente fue verlos en los bombos para seleccionar los grupos que conformarían la última Eurocopa. Nada accesible se veía el panorama: Austria, Hungría y Portugal (que a la postre sería el nuevo campeón); los elegidos para competir en el Grupo F junto con los islandeses. Empezó el calvario para sus rivales: Islandia ganó uno (vs Austria) y empató los otros dos. Cinco puntos que le alcanzaron para avanzar a los octavos de final del certamen, la prueba era más difícil; se medirían ante un gigante de su continente: Inglaterra. Y si aún no terminaban por convencer con su gran hazaña, se atrevieron a ganarle al equipo de los tres leones con un marcador final de 1-2. Acabando el partido, surgió uno de los momentos más emotivos de la EURO2016: el capitán islandés, Aron Gunnarsson, se dirigió junto con sus compañeros a la esquina del Estadio Allianz Riviera donde se encontraban sus compatriotas aficionados; alzó los brazos y aplaudió al ritmo que marcaron los tambores que se encontraban en las gradas. Todos se fundieron en el mismo festejo y le dieron la vuelta al mundo entero. Después perderían con el anfitrión, Francia, en cuartos de final (5-2) y quedarían eliminados, pero ocupando el lugar del caballo negro que emerge en cada competencia en donde rueda la pelota. Hicieron lo impensable y ganaron respeto.

Justo cuando pensaba que Egipto me robaría la pluma para escribir sobre una selección que hizo proezas para llegar a la siguiente Copa del Mundo, apareció Islandia y se inmortalizó una vez más en la historia del balompié. Sí, esa isla que generaciones ignoraron como contendiente, hoy está en la máxima competencia que nos puede ofrecer el futbol.

Todos queremos ver su indumentaria para la competición. Todos queremos ver sus partidos asegurados (3). Todos queremos ver ese festejo vikingo en Rusia 2018. Todos queremos ver que avancen de la fase de grupos, porque se lo merecen. La sedes están listas para recibirlos y a todos los que hagan el viaje para apoyarlos. El mundial está tomando forma, ya están más de la mitad de los invitados y estoy seguro que los islandeses harán un buen torneo. Lo más probable es que no avancen, pero podría apostar que le jugarán cara a cara a quien le pongan enfrente. Venga, que el sorteo sea factible y ojalá nos regale un cruce inolvidable.

Conquistaron su eliminatoria, así como Arnarson conquistó su territorio. Obligatoriamente tendrán que abrir el Íslendingabók (El libro de los islandeses) para poner con tinta permanente que en el 2017 le ganaron 2-0 a Kosovo y con ello, calificaron a su primera Copa del Mundo, háganlo; porque ustedes hermanos islandeses: escribieron historia pura.

Comentarios