Siempre tendremos Moscú

Por: / julio 15, 2019

Cuando escribí que estaba por llegar la Copa del Mundo, realmente no tenía poder alguno, sobre lo hermoso que sería cada minuto allí: en Rusia. Los que amamos este deporte, lo sabemos. Este es un recuento de cada partido que vimos a tope, es un recuento de lo más relevante de cada encuentro en tierras rusas:

 

Cheryshev y su gol de tres dedos.

El cabezazo de Giménez.

El autogol de los marroquíes.

Cristiano Ronaldo y su Hat-Trick a España.

La barba de Jedinak en el aire del Spartak.

Halldórsson parándole penal a Messi.

Dinamarca bajando de la nube a Perú.

Modrić: estandarte.

Kolarov: héroe serbio.

El gol de Lozano a los teutones.

Suiza diciéndole no, a Brasil.

Granqvist, el vikingo mayor.

Panamá debutando con goleada en contra.

Kane: el león que rugió más fuerte.

Japón rompiendo quinielas.

Senegal sorprendiendo a Polonia.

Salah alzando la mano contra los rusos.

Cristiano Ronaldo: imbatible.

Uruguay y solo una anotación contra los árabes.

Diego Costa, el goleador.

El empate del canguro Jedinak.

Mbappé: proyectándose al mundo.

El tango que bailó Croacia con Argentina.

“Tite” cayéndose por celebrar.

Musa, aniquilando a Islandia.

La voltereta de los suizos.

Bélgica: masacrando a Túnez.

Vela y Chicharito: intérpretes.

El tiro libre de Kroos.

Felipe Baloy y el primer gol de Panamá en Copas del Mundo.

Japón y Senegal, luchando hasta el final.

Falcao: la resurrección.

Arabia Saudita matando a Egipto.

Luis Suárez exhibiendo al anfitrión.

Irán: con honor vs Portugal.

El taco de Iago Aspas.

Perú: dignidad remarcada.

Dinamarca y Francia: durmiéndonos.

Marcos Rojo y el control de Lio Messi.

Croacia: primero de grupo.

Los robles suecos goleando a Ochoa.

Corea del Sur y la campanada del Mundial.

Costa Rica, sacando el orgullo.

Brasil eliminando a los serbios.

Yerry Mina: heroico.

Polonia y sus tres puntos.

Pavard y el gol del torneo.

El doblete de Cavani.

Rusia echando a España en penales.

Rakitić y el pase a cuartos.

México: sin oportunidad del quinto partido.

El contragolpe de los belgas.

Suecia: caminando fácil.

Inglaterra quitando fantasmas de los penaltis.

Varane para abrir a Uruguay.

De Bruyne haciendo llorar a las garotas.

Dele: terminando con los vikingos.

Rakitić y el pase a semis.

El baile de Umtiti.

El beso de Vida al fotógrafo que tiró.

Bélgica, tercer lugar del mundo.

Croacia: inolvidable.

Francia: campeona del mundo…

 

Esperé cuatro años para que esta justa deportiva llegara y fue muchísimo mejor de lo que imaginé. Grité, lloré, me emocioné, sonreí y aplaudí cuando el telón cayó. Moscú fue testigo de un campeonato único, emocionante y vibrante. Mi ideología me llevó a decir, que si fui feliz por eso, podría ser feliz de nuevo cada que volviera ahí. Moscú se quedó en mi corazón, entendí que todo llevamos un poquito de Moscú en nosotros.

Hay días malos, pero si recordamos esto, creo que se convertirían en buenos. Recordar, es volver a vivir. Por eso; querido amigo: es que seremos felices en la eternidad, si nos ponemos a pensar que siempre, tendremos Moscú…

Comentarios