Rey de reyes

Por: / junio 5, 2018

Mayo 28, 1958. En tiempo extra, Paco Gento, convirtió el 3-2 definitivo ante los ojos de las 67.000 almas que estaban en el Stade du Heysel. Bruselas fue testigo de un Real Madrid que se coronaba por tercera vez: campeón de Europa. Alfredo Di Stefano dijo, después de aquella victoria sobre el AC Milán: “Las finales no se juegan, se ganan”. 

Milán y Cardiff ya estaban atrás, Kiev era un objetivo perfecto para lograr -por primera vez desde el cambio de formato- un tricampeonato en la UEFA Champions League. Los merengues, eran los indicados para llevar a cabo la encomienda. 

La noche cayó en Ucrania, para nosotros era apenas la mañana de aquel sábado 23 de mayo. El opening ya no es tan lindo como antes, ahora cantan artistas mientras comienzan a salir los jugadores al campo. En fin, rodó la pelota y parecía que el Liverpool sería el primero en anotar. Fue entonces cuando llegaron los errores. Karius regaló dos anotaciones (de forma grosera) y observó la imponente chilena de Bale, que se incrustó en el ángulo superior izquierdo. El duelo fue realmente raro, no estuvo a la altura de una final; pero simple y sencillamente, lo fue. 

Ahora, esa no fue falta intencional de Sergio Ramos. Muchos dicen que lo hizo con todas las ganas de lesionar a Mohamed Salah; pero siendo honesto, yo no haría una declaración así. Los dos vienen forcejeando, y con los brazos trabados. Lamentablemente ‘Mo’ cayó de costado y salió directo a los vestidores, pero eso no puede ser razón para acusar al defensa español. El caso es, que Sergio ya ha tenido marcadas acciones sucias, a lo largo de su trayectoria. Como sea, Salah y Ramos estarán en Rusia y muy probablemente, se crucen en octavos de final. 

Cuando el silbatazo final llegó, la historia estaba latente. K13V fue más que una sede, todo el desglose del torneo fue más que un simple trofeo. Los merengues alzaron la decimotercera Liga de Campeones en su palmarés. Algo vibrante para las páginas del fútbol. 

Cristiano Ronaldo sumó su quinta Champions. No hay más que decir. Él es el dueño de ese certamen tan codiciado. Él es el dueño de los récords. Él es descomunal. Empató en títulos, al Barcelona, al Bayern y al Liverpool. Algo más que sorprendente: descomunal.

Hace 60 años y 5 días, una generación dorada se coronó tricampeona de Europa. Hoy, otra muy hermosa -técnicamente hablando- lo volvió a conseguir. El mismo club, el mismo color, la misma esencia del campeón; el mismo legado. Yo no sé si algún otro equipo llegará a las 13 Champions, pero apuesto; a que el Real Madrid será siempre el más ganador. 

Algunos niños no tienen idea de la gloriosa época que nos tocó vivir, a todos nosotros. Hemos observado cosas asombrosas en este deporte; y ver como el Madrid de Zidane fue tres veces seguidas, campeón de UCL, fue una de ellas. Todo llega a su fin, pero de verdad: yo no había visto a un equipo tan bien diseñado para ganar un torneo, como al Real Madrid. 

PD: faltan 9 días para Rusia 2018.

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