PATERNIDAD ANULADA

Por: / febrero 6, 2018

Después de tres años, se acabó. Y es que puede parecer increíble que un sólo equipo mantenga un dominio claro sobre otro club en todos los partidos que disputan. Victorias o empates, pero nunca derrotas. Desde aquella histórica final del Apertura 2015 (en donde Tigres se coronó campeón) inició la llamada “paternidad” del conjunto regio hacia los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Fueron seis partidos, de manera consecutiva, en donde el conjunto de la Autónoma de Nuevo León se impuso. Fueron tres años en donde Tigres le metió 16 goles a su rival y sólo recibió tres suyos. Fueron múltiples burlas y comentarios obscenos para los hinchas del cuadro del pedregal. Fueros tiempos de sufrimiento para todos los que son de Pumas.

El torneo anterior fue un calvario total para Universidad Nacional y creo que todos nos dimos cuenta. Quedaron últimos en la tabla por perder la mayoría de sus partidos. Fueron criticados por doquier y es que, los refuerzos no daban frutos, literal: no aparecían. Todo se les juntó y eso, no está permitido en Pumas. Así; que comenzaron con una nueva reestructuración total.

Lo del ADN y demás (Juan Francisco Palencia) quedó como recordatorio de lo malo que puede llagar a ser, un plan innovador lanzado de un día para otro. De verdad, ha quedado atrás. Porqué después de cinco partidos, los universitarios están como líderes de la competencia.

Y la reestructuración comenzó, con el simple hecho de poner a “Los Tigueres” en su lugar. Hablemos directo sobre la victoria de Pumas: el domingo pasado, recibieron a Tigres en el Estadio Olímpico Universitario. Hubo un pequeño momento emotivo, cuando Ricardo Ferretti y David Patiño se abrazaron antes del duelo; para los que no saben: estos dos fueron anotadores en la final que Pumas le ganó al Club América en la temporada 90-91.

Comenzó el encuentro y la hegemonía de Universidad Nacional se manifestó de lleno. Avisaron cinco veces, con pelotazos a la espalda de la zaga defensiva. Entonces, una buena jugada de Pablo Barrera colocó a su equipo en ventaja, después de tirar un centro que conectó con la frente de Alejandro Arribas. Uno a cero y la visita no tenía capacidad de reacción. Antes de que acabara la primera mitad, Barrera de nueva cuenta asistió y Matías Alustiza techó a Nahuel Guzmán y Hugo Ayala que poco pudieron hacer para evitar el segundo tanto. La segunda parte mostró una breve reacción de los norteños, pero en la meta universitaria Alfredo Saldívar estuvo correcto en las intervenciones. Erick Yair Miranda pitó el final y el inmueble completo terminó por estallar.

Creo nadie reconoció el trabajo defensivo de Luis Fer Quintana; madre mía, cortó todos los avances rivales y no sólo se mostró pulcro en el partido ya mencionado, no: durante cinco fechas se ha reflejado una madurez transparente por parte del central universitario. Le sentó bien la llegada de Alejandro Arribas y es que, a mí me encantan esos jugadores como el español, defiende para enfrente, no espera a que le llegue el rival para marcarlo. Eso me parece estupendo y muy productivo para los mediocampistas.

Otro que me encanta en toda la expresión de la palabra es: Marcelo Díaz. Maravilloso mariscal de campo, “El Chelo” no sólo pone pases, también recupera y defiende de manera soberbia. El experimentado chileno es uno de los mejores fichajes de la Liga MX y de Pumas en los últimos cuatro años. Es la típica columna vertebral que necesita un equipo enorme para trascender.

Por cierto, ¿jugó André-Pierre Gignac?

Después de romper con la malaria de perder enfrentando a los Tigres; Pumas sigue imparable después de cinco fechas. Es prematuro decir cómo terminarán el torneo, pero, conociendo la inercia que tienen y el plantel exquisito que manejan: Pumas está para ser campeón del Clausura 2018. Le faltan 14 puntos para entrar, mínimo de octavo, y aún faltan 36 por disputarse. No duden que entrarán a liguilla y será uno de los rivales a vencer. El octavo cielo, está más cerca que nunca.

Comentarios