Interpretación

Por: / junio 25, 2019

Yo no los destruyo. Nunca les he dicho nada para ofenderlos colectivamente. Solo esperaba la fase de grupos para señalar qué aciertos hubo y qué fallas cometieron todos. Acá el problema fue, que hicieron tres partidos diferentes en estos días. Gerardo Martino no desajustó mucho. Bueno, voy por partes:

México 7-0 Cuba. Creo que deberíamos pedirle una disculpa a Ulises Antuna por cuestionarnos quién era, antes de ver el Hat-Trick que se iba a rifar empezando el torneo. Siete fue un número raro, pero aceptable, entendiendo que el rival era menor y siempre termina por doblegarse ante nuestro escudo. En conjunto se vieron bien y pese a que pudo ser más amplio el resultado, se colocaron rápidamente en el primer lugar.

México 3-1 Canadá. Duelo agradable, fue el que más me gustó de los tres. Andrés Guardado como siempre: nuestro estandarte cuando nadie aparece. Grandísima noche para él en lo personal. Me parece que también fue justo el premio para Lucas Cavallini al encontrarse con la anotación, aunque poco le duró el gusto. Con seis puntos, nada podía desagradar para el siguiente partido. O eso pensaba…

Martinica 2-3 México. No da risa en lo más mínimo. Una selección que ni siquiera está tomada en cuenta por la FIFA, no podía meternos gol. Oh sorpresa, Orozco se tragó dos portentos de anotación. Dos. Más allá de eso, vi a Martino desesperado y eso me preocupa muchísimo. Noche horrible, pero con eso, se avanzó como primero del grupo.

Escuché por ahí que el entrenador, después del último partido, hizo que todos los jugadores vieran de nuevo el cotejo. Completo. Las dos horas. Eso se lo aplaudo al D.T como no tienen idea. Porque para regañar, también se tiene que tener carácter diferente.

Ahora bien, me surge una sólo pregunta: ¿cuál versión veremos contra Costa Rica? Ah, claro, porque Haití dio la campanada monumental. Nueve puntos de nueve. Histórico, romántico, mágico para los haitianos. Ganándole a los ticos y echándonoslos en cuartos de final.

De una cosa estoy bien seguro: no podemos perder aún. Y eso lo sabemos todos, así que espero un duelo decente el próximo sábado, en Houston. Tienen seis días de descanso los jugadores, deberían aprovecharlos. Porque otro papelón, es lo último que necesitamos.

Gerardo, a ti te doy las gracias pese a la última exhibición, porque no sé cuánto tenía que no veía ganar siete veces seguidas a mi país. Gracias neta. Y como te dije la otra vez: a mí -ni a ti- me sirve eso si no alzas la Copa Oro. Recuérdalo bien y no nos falles.

Bien, terminaron los tres partidos que nos tocaban. Tres diferentes, como ya dije, pero tres victorias a final de cuentas. Ya llegó el momento de recordarle a todos quién es el gigante de la zona. Así que, esperemos lo mejor, hasta llegar a la final. No solo para ganar la undécima, sino para ganarnos nuestro trono. Ese, del que nunca debimos movernos.

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