Gignac: inmortal

Por: / agosto 7, 2019

Cuando iba en el metro y leí que un francés llegaba a Tigres, no le presté la más mínima atención. No recuerdo haber sentido más desprecio hacia una transferencia, así como a la del señor Gignac. De a poco fue apareciendo y hoy, bueno: ya es punto y aparte en la historia de los ‘Tigueres’.

Pasó algo, él mismo lo dijo. Cuando llegó a Monterrey sintió que ese segundo aire le llegó. Estaba en Marsella, en el club más hermoso de toda Francia. Cinco años vistiendo el jersey del único campeón (francés) de Champions League y de la nada cayó acá. Confesó que de todas sus múltiple ofertas, la de México era la más llamativa.

Llegó y le dieron el dorsal ‘10’. Debutó, jugó a tope, empezó a anotar, ganó títulos y el tema de ser un ídolo: fue hecho realidad. La poca historia que cargaba el conjunto de San Nicolás y la que hizo André se fundieron para dejar una nueva tinta en los anales del fútbol mexicano.

En la final de ida del Clausura 2019, su majestad se hizo presente y se quedó a un solo tanto de superar la marca histórica de Tomas Boy como goleador felino. Pasaron otros tres partidos y aún no conseguía el récord; pero, el destino le tuvo guardado algo especial, con el club que más veces le ha gustado herir.

Agosto 4, 2019. En la mítica cancha del Estadio Olímpico Universitario, contra Pumas como lo sospechaba desde que arrancó el torneo: Luis Rodríguez levantó la pelota y entre toda la zaga defensiva, apareció la cabeza del francés para ganar el partido y anotar el histórico gol 105 con Tigres.

André: tuve la fortuna de verte en vivo un par de veces, eres un tipo imponente y con táctica peculiar. Te tiré, hasta el domingo pasado y desde que llegaste, kilos y kilos de basura emanados de mi boca cada que anotabas o alzabas otra copa. Sinceramente no me arrepiento, pero te ofrezco disculpas por la forma en la que actúas fuera de la cancha. Futbolista serio, que no toma y entrena a tope. Goleador nato. Emblema de el conjunto regiomontano.

Comenzó un debate que quiero cerrar acá, con mis letras. Gignac no es el mejor extranjero de la historia de la Liga MX. El mejor siempre será Cabinho, punto final. Y antes del ‘10’ francés, está: José Cardozo. La gente confunde mucho. Y mantengo mi palabra anterior con lo del mejor extranjero del balompié nacional. Podrán llegar más y quien sabe si alguno superará a otros en el podio. Pero al menos en Tigres, André-Pierre Gignac: ya es el número uno.

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