Errores e incertidumbre

Por: / mayo 15, 2018

Ya superé el desenlace de la serie. Es horrible cuando te ganan y más si se trata de una fase final. A los Pumas les pasó por encima el Club América; claro, con ayuda de la misma Universidad Nacional y con la de los nuevos fichajes azulcremas: Luis Enrique Santander y Marco “Gato” Ortíz. 

Para comenzar, los cuartos de final se decidieron desde el primer minuto de juego con un cabezazo de Matheus Uribe que entró en la portería y también se encajó como estaca en el corazón de los universitarios. Ir perdiendo así, te cambia por completo el planteamiento. Y David Patiño es un director técnico que no tiene capacidad de reacción, hay que remarcarlo.

Un penal mal marcado y un descuido en saque de manos, le permitieron a la águilas irse arriba por tres de diferencia. Pero antes del medio tiempo, con el tiro portentoso de Castillo; desde los 11 pasos, Pumas pudo acortar distancias. Pese a ello, una vez más se marcó penal y el autor del primero, Jérémy Ménez, volvió a convertir la segunda pena máxima a favor de la visita. Terminó el partido y también hizo lo propio la temporada para los Pumas.

Aunque, aún tenían que jugarse otros 90 minutos. En el segundo capítulo tenía la ligera sospecha de que se podían consolidar la remontada. Pero la hecatombe comenzó con un gol tempranero del ‘Ame’ y con la expulsión de Marcelo Díaz por reclamos. Algo caprichoso, para mi entender. 

Es una burla el arbitraje mexicano. Cada jornada es lo mismo, ya no se puede esperar otra cosa. Mínimo en un duelo, siempre hay penales mal marcados, tarjetas dudosas, acciones irrelevantes que no son sancionadas, fraudes, etc. Por eso mismo, me atrevo a decir que no debería de tardarse tanto la inclusión del VAR para evitarnos tanto teatro. Me sorprende también, que tipos portadores del gafete FIFA, tengan que apoyarse de otros para tomar decisiones. Ortiz sacó dos tarjetas rojas exageradas e inexistentes (una para el Chelo Díaz y otra para Nico) que permitieron desequilibrar el 11 titular de Universidad Nacional. Por eso es que la MLS está por encima de nuestra Liga MX. Damos pena.

Nicolás Castillo ya se despidió. Un tipo como él, llega cada cinco años. Se le extrañará demasiado, pero el proyecto ADN tendrá que cubrir ese hueco. O, quiero pensar, que se hará oficial la llegada de otro atacante en los próximos meses. Sin lugar a dudas, Castillo puso a soñar a todos los hinchas, pero vendrán mejores delanteros. 

Bueno, le deseo éxito a Toluca y Santos, uno de ellos volverá a alzar lo más glorioso que le pueden dar a su afición. Más allá de la liguilla, está la moneda en el aire para el descenso y los próximos fichajes en el Draft. Pumas, nos vemos en el Apertura 2018. ¿Con qué? No sé, pero ahí estaré. Hasta el fin.

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