Argentina, siempre Argentina

Por: / septiembre 20, 2019

Estoy encabronado con todos ustedes. Contigo, Gerardo y con los que la semana pasada jugaron contra la albiceleste de Scaloni. Realmente sí era una oportunidad accesible para que saliéramos victoriosos. Era, dije.

Fueron 10 partidos donde el gusto me duró pleno. Aquellos duelos fueron sobrellevados, emotivos y gratificantes. Partidos donde remarqué las cosas buenas y malas en los 90 minutos y después de ellos. Con una Copa Oro ya ganada, poco de lo peor pude esperar tan pronto.

La jerarquía será eterna, pase lo que pase. Lo puse en su momento: no es tanto los futbolistas que lleven, es el escudo que saben que portan en el pecho. Argentina podrá enfrentarnos “con jugadores de segunda categoría” y aún así no dejará de sorprendernos. El problema radica en el esquema mexicano, porque no miento, fue pésimo el desempeño de los 11 alineados.

Lautaro, tú no tienes la culpa de esto. Junto con David Medrano, a mí tampoco se me olvidó dónde juegas y por ello, sabía que tú tendrías que ser el ariete que necesitaban los demás para abrir el duelo. Pasó así. Qué brutal categoría para anotarnos tres goles en minutos, toro. Incluso te apodaron tren, por cómo no tenías frenos y acelerabas más cada metro. Pibe, mis respetos.

No podría comparar al propio Martínez con Messi, Agüero o Crespo, pero al menos ya anotó un Hat-Trick con su país. Y los otros elementos albicelestes que fueron convocados, nunca olvidarán qué playera portaron. Cosa que algunos futbolistas mexicanos ya empezaron a hacer.

Salcedo y Araujo, toda la fiesta completa. Parecía niños chiquitos y de por sí Carlos ya me cansó con su intensidad mal aplicada en cada cotejo que disputa. Néstor, es un caso aparte, porque la regularidad en él va en caída libre. Aún así, me preocupa por completo esto: porque no tenemos defensa fija para el ciclo que viene.

Piénsenlo un momento. Cuando hay delanteros, no tenemos defensas. Cuando hay defensas, no tenemos delanteros. Mediocampistas siempre han estado; deslumbrantes o no, pero siempre hemos tenido. La generación dorada ha pasado tres veces por la historia mexicana y ninguna supo aprovecharse de ello. Con el cambio generacional que se viene, quiero entender que México, necesariamente propondrá otro estilo y modo de jugar a la pelota.

Se nos irán Guardado y Ochoa. Llegarán otros nombres para ocupar ese hueco. Mientras eso pasa, habrá otro amistoso más y luego comenzará la eliminatoria. Antes escribí que la palabra clave era: compromiso. Junto con eso hoy digo, que también merecemos continuidad. Porque aunque ya perdió Martino un partido, eso no demerita nada de lo que hace.

Se viene lo bueno, dicen por ahí. Primero el acceso y luego el hexagonal. El sufrimiento comenzará en poco tiempo. Qatar ya se presentó ante nosotros. Seguro estará Argentina. El campeón sí o sí entrará. Alemania, Brasil y Japón son obligados. De ahí en fuera, lo único que debe importarnos es: que el TRI, pueda estar dentro de esos 32 nombres que jugarán -dentro de cuatro años- otra Copa del Mundo más.

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